NUTRICIÓN

Glogster ¿NUTRIDOS O ALIMENTADOS?

Tabla periódica de los alimentos I

 Tabla periódica de los alimentos II

Proyecto G: Algo huele mal

Alimentación y nutrición

¿Por qué necesitamos alimentarnos?

Los seres vivos necesitan alimentarse, incorporar los nutrientes que les aportan energía para llevar a cabo los procesos vitales básicos y materiales para la reparación de los tejidos, el crecimiento y la conservación de la salud.
La alimentación es el conjunto de actividades y procesos por los cuales ingerimos alimentos que nos aportan energía y sustancias nutritivas necesarias para el mantenimiento de la vida.
Dado que es un acto voluntario y consciente, la alimentación es susceptible de educación. 

El patrón de organización nutricional de los seres vivos
Todos los seres vivos están formados por células que realizan todas las funciones vitales.
Las células forman tejidos y estos forman a su vez órganos que constituirán los sistemas de los que depende el funcionamiento del organismo.
El proceso de la nutrición propiamente dicho tiene lugar en el interior de las células, pues en ellas se desarrollan las reacciones químicas que transforman las sustancias alimenticias (nutrientes) en sustancias del propio organismo, las degradan para obtener energía de este proceso, y se eliminan los desechos resultantes de esa degradación.
Como sustancias alimenticias deben considerarse no solo el agua y los nutrientes contenidos en los alimentos propiamente dichos (sustancias orgánicas y sales minerales), sino también gases como el oxígeno (en animales y en vegetales) y el dióxido de carbono (en vegetales). Los organismos también necesitan energía del medio circundante, que puede ser luminosa (energía radiante) o química (energía interna de las sustancias, contenida en los enlaces entre los átomos). 

¿Por qué comemos?
Desde lo biológico, comemos alimentos para obtener los nutrientes necesarios y así poder desarrollar nuestras funciones vitales. El hambre es el síntoma de la necesidad de ingerir alimentos, pero muchas veces elegimos lo que nos gusta en lugar de elegir alimentos que provean a nuestro organismo de los nutrientes que necesita en cantidad y calidad, a fin de que pueda funcionar en todo su potencial
Lo que sucede es que muchas veces elegimos o rechazamos alimentos por razones que no tienen que ver con lo nutritivo sino con otros factores como el aspecto o el sabor; también tienen una gran influencia los factores culturales y/o religiosos. Por otro lado, la disponibilidad o los precios de los productos desempeñan un papel relevante en nuestras opciones. Por lo tanto, existen muchas consideraciones que se tienen en cuenta al elegir un alimento.
La alimentación: una necesidad básica de los seres vivos 

Conceptos básicos de nutrición
Es importante destacar que, aunque los términos alimentación y nutrición se utilizan frecuentemente como sinónimos, sus significados son diferentes. La nutrición hace referencia a los nutrientes que componen los alimentos y al conjunto de procesos involuntarios, como la digestión y absorción de sus componentes o nutrientes, su metabolismo y la eliminación de los desechos celulares del organismo.
La alimentación, sin embargo, es un conjunto de actos voluntarios que abarcan la elección del alimento, cómo lo preparamos y lo comemos. El hecho de comer y el modo como lo hacemos tiene una gran relación con el ambiente en el que vivimos y determinan, en gran parte, los hábitos alimentarios y los estilos de vida de las personas.
La ciencia de la nutrición tiene como objeto de estudio a los nutrientes que se encuentran en los alimentos (las sustancias que se digieren y absorben por el organismo para ser utilizadas luego en el metabolismo intermedio), su función, las reacciones del organismo cuando los ingerimos y cómo interaccionan dichos nutrientes respecto de la salud y de la enfermedad.
FASES O ETAPAS DE LA NUTRICIÓN
1. Alimentación y digestión: tiene como objetivo primordial incorporar y degradar los alimentos para extraer y absorber las sustancias utilizables.
2. Metabolismo: durante el metabolismo se utilizan la materia y la energía suministrada por los nutrientes que ingerimos en la fase de alimentación. El metabolismo se realiza en las células que componen los tejidos y órganos del cuerpo.
3. Excreción: es el proceso por el cual se produce la liberación o desecho de productos no útiles. Muchos órganos como los riñones, intestinos o piel, participan en este proceso. 

Composición básica de los alimentos
Los nutrientes son sustancias contenidas en los alimentos, necesarias para el funcionamiento normal del organismo. Algunos de ellos se llaman nutrientes esenciales: son aquellos que no pueden ser producidos por el organismo y/o deben ser aportados a través de la alimentación (algunos aminoácidos de las proteínas, algunos ácidos grasos, las vitaminas, los minerales y el agua).
Desde el punto de vista de la cantidad que se debe ingerir de nutrientes, podemos distinguir dos grandes grupos: los macro nutrientes y los micronutrientes.
Los macro nutrientes son aquellos que se requieren a diario en grandes cantidades y suministran la mayor parte de la energía del organismo. Por ejemplo, los hidratos de carbono, proteínas y lípidos.
Los micronutrientes son aquellos que el organismo necesita en pequeñas dosis diarias, pero que son indispensables para el buen funcionamiento del cuerpo. Por ejemplo, las vitaminas y minerales. 

Nutrientes principales
Los nutrientes principales son: las proteínas, los hidratos de carbono, las sustancias grasas o lípidos, los minerales, las vitaminas y el agua. 

CLASIFICACIÓN DE NUTRIENTES SEGÚN SUS FUNCIONES
Función energética: se refiere al suministro de materiales para la producción de energía; llevada a cabo por los hidratos de carbono, grasas y, en menor medida, proteínas.
Función estructural: se relaciona con la formación de nuevos tejidos; es la función principal de las proteínas y algunos minerales.
Función reguladora: se vincula con la utilización adecuada de las sustancias estructurales y energéticas; esta es la función principal de las vitaminas y las sales minerales.
CLASIFICACIÓN DE NUTRIENTES SEGÚN SU CAPACIDAD DE PROVEER ENERGÍA
Calóricos: nutrientes que proveen calorías (los hidratos de carbono, las grasas y las proteínas).
No calóricos: nutrientes que no proveen calorías (vitaminas, minerales, y agua).
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LAS PROTEÍNAS
Las proteínas son sustancias orgánicas esenciales para el crecimiento y la reparación de tejidos, el buen funcionamiento y la estructura de todas las células de nuestro organismo.
Todas las células y tejidos contienen proteínas: las encontramos, por ejemplo, en los músculos, los huesos, el pelo, las uñas y la piel. Llegan a constituir el 20% del peso corporal total.
Las proteínas están constituidas químicamente a partir de 22 sustancias fundamentales denominadas aminoácidos, de los cuales 9 son “esenciales”, (no pueden ser sintetizados por el organismo y deben ingerirse con los alimentos). Al igual que las letras del sistema alfabético, pueden combinarse de millones de formas diferentes para crear "palabras" y todo un "lenguaje" proteico. Según la secuencia en la que se combinen, la proteína resultante llevará a cabo una función específica en el organismo. Cuando no incluimos la cantidad suficiente de algún tipo de aminoácido, nuestro organismo no puede utilizar de manera eficiente las demás proteínas.
Podemos encontrar proteínas en distintos alimentos.
Las fuentes animales de proteínas, como la carne, el pescado, los huevos, la leche, el queso y el yogur proveen o aportan todos los aminoácidos esenciales en las cantidades necesarias que requiere el organismo.
Las fuentes vegetales, como las legumbres, los cereales, los frutos secos, las semillas y las verduras suelen proveer menor cantidad de alguno de los aminoácidos esenciales. Sin embargo, como el aminoácido limitante (el que se encuentra en menor cantidad) suele ser distinto de acuerdo con tipo de vegetal, la combinación de varios alimentos de este origen en la misma comida (por ejemplo, legumbres con cereales) puede cubrir los requerimientos de forma similar que las proteínas de origen animal.
Del total de la energía proveniente de los alimentos, entre el 10% y el 15% debe proceder de las proteínas, para lograr un buen crecimiento y reparación de los tejidos corporales.
LOS HIDRATOS DE CARBONO
Los hidratos de carbono constituyen uno de los tres principales nutrientes. Junto con las grasas y las proteínas aportan energía al cuerpo humano para que este realice eficientemente las actividades cotidianas como trabajar, estudiar o jugar, entre otras.
La glucosa es el hidrato de carbono más importante: es el azúcar que se encuentra en la sangre y para el sistema nervioso central es la única fuente de energía posible. Por eso, el proceso de digestión produce cambios en los distintos tipos de hidratos para convertirlos y que sean absorbidos de acuerdo con las necesidades del organismo.
Las recomendaciones internacionales de 0MS/FA0 de 2003 indican que entre el 55% y el 75% de las calorías diarias que ingerimos deben provenir de los hidratos de carbono.
LA FIBRA ALIMENTARIA
La fibra alimentaria es una mezcla de hidratos de carbono con múltiples funciones.
Forma parte de las paredes de los vegetales (cereales, legumbres, verduras y frutas). No puede ser digerida por nuestro cuerpo por lo que no aporta energía; sin embargo, las fibras alimentarias son sustancias fundamentales en el proceso alimenticio y, como dijimos, solo se encuentran en los alimentos de origen vegetal.
Las fibras alimentarias poseen innumerables cualidades:
• tienen una capacidad de absorción y retención de agua;
• favorecen y aceleran la digestión;
• aceleran el tránsito intestinal, por lo tanto previenen el estreñimiento;
• colaboran en la prevención de enfermedades como el cáncer de colon y la diverticulosis.
Las fibras alimentarias se clasifican en:
• Fibras solubles: están constituidas por componentes solubles en agua. Contribuyen a regular la velocidad de absorción intestinal de los alimentos y, consumidas a diario, pueden disminuir los niveles de colesterol y triglicéridos en la sangre. Predominan en las legumbres, la avena, la cebada y en algunas frutas con cáscara.
• Fibras insolubles: están integradas por sustancias que no se disuelven en agua. Su principal efecto en el organismo es facilitar las deposiciones y prevenir el estreñimiento. Predominan en el salvado de trigo, los granos enteros y las verduras.
SUSTANCIAS GRASAS O LÍPIDOS
Aunque las palabras “grasas” y “lípidos” suelen usarse como sinónimos, en rigor no lo son. Los lípidos incluyen diversos tipos de sustancias con algunas características similares (por ejemplo, dejan una mancha translúcida sobre un papel). Son lípidos, por ejemplo, las mismas grasas, los aceites, el colesterol y algunas hormonas.
Si bien la palabra “grasa” puede tener una connotación negativa dentro de una alimentación saludable, algunos de los ácidos grasos que aportan los lípidos son esenciales para el buen funcionamiento del organismo. Constituyen la principal reserva energética, forman parte de las membranas celulares, son imprescindibles para la absorción de las vitaminas liposolubles y para la síntesis de hormonas, protegen a los órganos internos y funcionan como aislante térmico. Por lo tanto, una dieta equilibrada debe incluir grasas en su composición. Sin embargo, estas no deben ser de cualquier tipo ni consumirse en cualquier cantidad.
Las recomendaciones internacionales 0MS/FA0 2003 indican que del total diario de energía que se incorpora con los alimentos, entre el 15% y hasta el 30% debe provenir de los lípidos.
LAS VITAMINAS
Las vitaminas son nutrientes esenciales para los procesos vitales, sin embargo, se requieren pequeñas cantidades, en comparación con las proteínas, las grasas y los hidratos de carbono (por eso se llaman micronutrientes). Participan activamente en la conversión de los alimentos en energía, en el crecimiento, en la reparación de los tejidos y en la defensa contra las enfermedades. Para que el organismo funcione correctamente, es importante que se consuman en las cantidades adecuadas. Si bien son esenciales para una buena salud y la falta de cualquie- ra de ellas provoca enfermedades por déficit, en algunos casos los excesos son perjudiciales.
Las fuentes naturales de vitaminas son los alimentos.
Las vitaminas se dividen en dos grandes grupos: Solubles en grasas o liposolubles (A, D, E, K): estas no se eliminan por el riñón y crean reservas en el organismo. De allí que los excesos sean tóxicos.
Solubles en agua o hidrosolubles (complejo B y vitamina C): este tipo de vitaminas se pierde con más facilidad en los procesos de almacenamiento y cocción de los alimentos, y debemos cuidar que la dieta incluya las cantidades necesarias.
VITAMINA A
La encontramos en los alimentos de origen animal, como la leche, el huevo, el hígado y en los de origen vegetal, como espinaca, zanahoria, zapallo y damasco
La vitamina A: participa activamente en la formación y el mantenimiento de dientes sanos, de tejidos blandos y óseos, de las membranas mucosas y de la piel; favorece la visión nocturna; actúa como antioxidante; fortalece el sistema inmunitario.
La deficiencia de vitamina A puede aumentar la predisposición a enfermedades infecciosas y generar serios problemas de visión.
VITAMINA D
La vitamina D se conoce también como la "vitamina del sol" debido a que el cuerpo la elabora con la exposición a los rayos solares. Un período de 10 a 15 minutos de exposición a la luz solar, tres veces a la semana, es suficiente para producir el requerimiento corporal de vitamina D.
Los alimentos más comunes que la contienen son la leche, el yogur, el queso, la manteca, el hígado y el pescado.
La vitamina D ayuda al organismo a: absorber el calcio de la ingesta; mantener la cantidad adecuada de calcio y fósforo en la sangre.
La deficiencia de vitamina D puede llevar a que se presente osteoporosis en adultos y raquitismo en niños, pero el exceso puede hacer que los intestinos absorban demasiado calcio y que se deposite en los tejidos blandos como el corazón y los pulmones reduciendo su capacidad de funcionamiento.
Las personas con baja exposición a la luz solar (adultos mayores, personas que trabajan durante las horas del día con luz artificial, reclusos, etc.), deben consumir mayor cantidad de vitamina D con los alimentos.
VITAMINA E
La vitamina E cumple principalmente una función antioxidante que protege el tejido corporal del daño causado por entidades químicas inestables llamadas radicales libres. Estos radicales pueden dañar células, tejidos y órganos, y se cree que juegan un papel en ciertas afecciones asociadas con el envejecimiento.
La encontramos principalmente en alimentos de origen vegetal como nueces, semillas, aceitunas, espinacas y otras hortalizas de hoja verde y fundamentalmente, en aceites vegetales de maíz, girasol o soja.
VITAMINA K
La vitamina K puede encontrarse a en la espinaca y otras hortalizas de hojas verdes.
Interviene en la coagulación de la sangre. Debido a que está presente en muchos alimentos que se consumen en la dieta, la deficiencia de vitamina K es infrecuente.
VITAMINAS COMPLEJO B
El complejo de las vitaminas B es un conjunto de vitaminas formado principalmente por la tiamina (B1), la riboflavina (B2), la niacina (B3), la cobalamina (B12) y el ácido fólico (B9). Son químicamente muy parecidas y actúan en común para el correcto funcionamiento de nuestro organismo.
Entre sus funciones podemos mencionar: participan en procesos de producción de energía a través de los alimentos; intervienen en el crecimiento y el desarrollo; contribuyen al funcionamiento del sistema nervioso; participan en la producción de hormonas, enzimas y proteínas; intervienen en el metabolismo de los hidratos de carbono.
Las encontramos tanto en alimentos de origen animal como el hígado, la carne vacuna, de pollo o cerdo, pescado, huevos; así como en otros de origen vegetal como el arroz, el trigo, la avena, la soja, las lentejas, las nueces, verduras y frutas.
VITAMINA C
La vitamina C o ácido ascórbico es un nutriente esencial. Se encuentra principalmente en todas las frutas y verduras (melón, frutillas, tomates, ajíes, brócoli y coliflor, entre otros), pero tiene mayor concentración en los cítricos.
Entre sus funciones podemos mencionar: mantiene en buen estado los vasos sanguíneos; colabora en la formación del colágeno ; mejora la absorción del hierro de los alimentos de origen vegetal; refuerza los mecanismos de defensa; actúa como antioxidante en la prevención de las enfermedades cardiovasculares.
La deficiencia de vitamina C puede contribuir a disminuir el funcionamiento del sistema inmune, favoreciendo el desarrollo de enfermedades.
LOS MINERALES
Los minerales son elementos químicos imprescindibles para el normal funcionamiento metabólico. Estos nutrientes se dividen en dos clases de acuerdo con la cantidad que necesitamos.
Macroelementos o macrominerales: el organismo necesita una cantidad relativamente grande de estos nutrientes.
• calcio • magnesio • potasio• fósforo • sodio
Microelementos o microminerales: el organismo necesita una cantidad relativamente muy pequeña de estos nutrientes.
• hierro • cobalto • manganeso • yodo • cobre • flúor • zinc
En general, los minerales actúan en numerosos procesos. Por ejemplo, el calcio y el flúor forman parte de los tejidos de huesos y dientes, en tanto el hierro forma parte de la hemoglobina de la sangre. También intervienen en la distribución del agua corporal –aquí son fundamentales el sodio y el potasio–; forman parte de compuestos orgánicos esenciales y regulan la contracción muscular, la transmisión de impulsos nerviosos y el crecimiento de nuevos tejidos.
Dado que el hierro y el calcio son de los minerales más influyentes en el desarrollo, vamos a ampliar algunos puntos sobre ellos.
CALCIO
El calcio es un elemento esencial para el organismo. Se concentra casi en un 90% en huesos y en dientes, pero hay una pequeña proporción en la sangre que es necesaria para realizar una serie de funciones; por eso, cuando no ingerimos suficiente cantidad, el orga- nismo lo toma de los huesos.
El calcio cumple las siguientes funciones: es indispensable para construir y mantener huesos y dientes; interviene en la contracción muscular, el transporte de oxígeno, la coagulación de la sangre y otras funciones reguladoras.
La deficiencia de calcio provoca en los niños deformaciones del esqueleto durante crecimiento y en los adultos es una de las causas principales de la osteoporosis .
En los productos lácteos (leche, yogur, quesos) encontramos las mejores fuentes de calcio porque aunque los alimentos de origen vegetal también tienen este mineral, la absorción por parte del organismo es mucho menor. Consumir adecuadas cantidades de vitamina D y fósforo (que también encontramos en los lácteos) favorece la absorción de calcio.
HIERRO
El hierro es fundamental en el desarrollo de las funciones vitales debido a que: es uno de los principales componentes de los glóbulos rojos de la sangre; es esencial para transportar el oxígeno a todas las células.
Cuando la carne está ausente de la dieta, la disponibilidad de hierro se reduce notablemente.
La deficiencia de hierro produce anemia y es la deficiencia nutricional más frecuente en el mundo.
EL AGUA
Como todas las vitaminas y los minerales, el agua es considerada como una sustancia esencial indispensable para mantener al cuerpo humano en perfectas condiciones, pero no suministra energía ni material para la construcción o reparación de tejidos del organismo.
Sus funciones principales son: mantener la temperatura corporal; transportar los nutrientes a las células; eliminar los desechos a través de la orina.
El agua se encuentra en la naturaleza tal como la vemos, pero también la mayoría de los alimentos la contienen, por ejemplo, muchas frutas y verduras tienen agua en un 90%, la carne contiene en promedio un 60%, mientras que el pan, considerado un alimento seco, contiene un 30% de agua.
En general, el organismo repone esta sustancia esencial a partir de la sensación de sed y para satisfacer las necesidades de líquido debemos beber agua. Los jugos de frutas, la leche, el té y el café pueden resultar otra alternativa para incorporar agua al organismo.
Los requerimientos de agua son de 1,5 a 2,5 litros diarios, independiente del líquido que ingerimos a través de los alimentos.

Consignas para los alumnos
a- ¿Por qué necesitamos alimentarnos?
b- ¿Qué nombre reciben, en conjunto, los elementos esenciales que nos aportan los alimentos? ¿cuáles son esos elementos?
c- Lee el texto que se te proporcionará, el mismo esta sacado de la colección de Educar: “Educación alimentaria y nutricional”, del Ministerio de Educación de la Nación. Saca ideas principales que te permitan responder las siguientes cuestiones:
1- ¿Cuáles son las principales funciones de cada nutriente ?
2- ¿En qué alimentos se encuentran en mayor proporción?
3- ¿Qué enfermedades están relacionadas con su exceso o carencia?

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